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Historias en la Historia

Ese intento de escribir irónicamente sobre las calamidades  del Primer mundo fue una idea pretenciosa que se tiene cuando uno es joven, la verdad es que la vida es igual de terrible en todos lados.

Llevo un mes de haber regresado a mi casa después de un viaje de más o menos cinco semanas en México, con familia propia, mujer y las dos hijas menores, la mayor ya radica ahi. Creo que fue un viaje muy educativo, al menos para mi. Pude ver la desgracia que es el Distrito Federal desde una perspectiva más fresca y algo más sincera. Dejando atrás la catástrofe social que es la sociedad clasicista mexicana hay una perdida total por el interés de mantener la identidad capitalina! Ahora todo hijo de vecino quiere hablar como Peninsular, todos se sienten mas españoles que tirar las servilletas en el piso.

En mis tiempos de ser un chilango de hueso colorado los fresas se decian “defeños”, era mas bonito que ser un “pinche chilango”, yo nací chilango y me quedo siendo chilango, que no me vengan con pendejadas de que ahora hay alcaldías en la Ciudad de México, hä? Siempre han sido delegaciónes y se quedan como delegaciones para todos nosotros los chilangos. Ahora esta de moda decir “vale”, lo que se me hace la cosa mas asquerosa del mundo, nosotros siempre dijimos “sopes”, “Simon”, “vas”, “ya estas”, “así mero”, “papas”, “Sobres”… será que tengo muy vinculado ese “pues vale” que se usa en Madrid, y por eso me parece asqueroso.

Desde siempre la debilidad del mexicano ha sido creerse cualquier otra cosa, ver su identidad indígena como algo que hay que borrar de los genes y de los recuerdos. Lo que ha traído demasiados problemas en todos los aspectos imaginables de la raza (aquí utilizada como gente) pero esta nueva moda es verdaderamente el colmo, el mexicano sueña con ser gringo, y ahora va a ser un chicano con modismos españoles… muchas felicidades